jueves, 9 de diciembre de 2021

 Mis oídos grabaron voces que aún mi mente sigue escuchando, mis ojos guardaron momentos que aún sigo sintiendo, mis manos agarraron sentimientos diferentes a los que jamás había palpado y aún sigo sintiendo gracias a las conexiones neuronales. Respiré aires que coloreaban mi olfato, paseé por calles que aparecieron en mis sueños hasta sentir las extremidades inferiores muy cansadas. Y no hay momentos en los que no te recuerde, las personas llegan más allá de lo que se capta a través de los sentidos. Es por eso que aún te siento cerca.


The Sr Blackberries.


Moscas y sus poderes de distracción.



 Tenebrosa habitación de la que sale maniatado un preso. Aquí me hayo escuchando tristes lamentos que no sé de donde vienen, probablemente de impotencia y rabia. Un sonido vibrante me alerta, despierta a mi cerebro llevándolo a otra parte del habitáculo oscuro.

Descubro la procedencia de este sonido en la décima página del capítulo séptimo, ágiles movimientos de un pequeño ser viviente que se ve atraído por las cualidades luminosas de mi ventana. Con cautela hago de esta el único punto de luz salvando de la muerte a esa pequeña distracción liberada. 

                         The Sr Blackberries.